SEMINARIOS / SANACION INTERIOR / Pedirle a Dios que me sane

Dios te puede sanar de mil maneras. Pero hay algunos caminos más conocidos por nosotros, porque El mismo nos los ha revelado, como es el caso de la ORACIÓN. "Pidan y se les dará; busquen y hallarán" nos dice Jesús Mt.7,7-8

La oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría. "Si conocieras el don de Dios" Jn. 4,10.

La maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua. Allí Jesús va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de El. (San Agustín)

Una de las novedades que Jesús nos deja en lo referente a la forma de orar es: Pedir al Padre en nombre de Jesús Jn.14,14

Lo que el Padre nos regala cuando nuestra oración está unida a la de Jesús, es el Espíritu Santo, para que esté con nosotros Jn.14,16.17. "Hasta hora no habéis pedido nada en mi Nombre. Pedid y recibiréis para que vuestro gozo sea perfecto" Jn.16,24

Distintas formas de oración

 

Oración Confiada

Jesús nos enseña que nuestra oración tienen que ser siempre de plena confianza en Dios, El sabe lo que necesitamos pero espera que nos acerquemos a El para pedírselo en confianza: "Antes que Uds. pidan, su Padre ya sabe lo que necesitamos" Mt.6,8

En el mismo Evangelio de San Mateo, Jesús nos adelanta ya la actitud de Dios hacia nosotros: "¿Acaso alguno de Uds. dará a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿le dará una serpiente cuando le pide un pescado? Si Uds., que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos ¿con cuánta más razón su Padre celestial dará cosas buenas a los que se las piden?" Mt.7,9-11

Oración Perseverante

La perseverancia en la oración se puede volver difícil en muchas oportunidades, por el cansancio, la ansiedad, la desconfianza, porque podemos llegar a pensar: "A mí Dios no me escucha" o "¿hasta cuándo? o "¿Será que yo no sé pedir bien?

Con frecuencia cuando pedimos algo a Dios, demora en dárnoslo, El sabe y conoce el momento mejor para concedernos aquello que necesitamos. De todas formas, Dios no siempre nos da lo que le pedimos, pero siempre nos da lo que necesitamos. Este pensamiento lo expresa muy bien Jesús en una parábola que nos cuenta San Lucas. "Supongan que uno de Uds. tiene un amigo y acude a él a media noche y le dice: Amigo, préstame tres panes porque un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle.....Les aseguro que, si no se levanta a dárselos por ser amigo, al menos por su importunidad se levantará a darle cuanto necesite" Lc.11,5-8

Un comentarista decía: "El hombre se cansa de la oración; pero, si persevera y no se desanima, depondrá poco a poco la soberbia hasta que, agotado y vencido, consiga mucho más de lo que hubiera podido desear"

Oración Compartida

Además de la oración personal, a Dios le gusta que venzamos nuestras tendencias al individualismo y a la autosuficiencia, buscando nosotros que otros recen por la sanción de nuestras heridas, particularmente las de nuestra caja negra.

¿A quien pedir que rece por mí?

Al cónyuge:

El sacramento del matrimonio tiene un gran poder de sanación para cada uno de la pareja, por eso es muy bueno que en el matrimonio recen el uno por el otro:

1.- Para sanar las heridas que el uno al otro se hacen en la convivencia diaria El vehículo de la oración, la fuerza de la oración está en el amor, si hay amor la oración es siempre eficaz y más en este caso donde está presente el sacramento del matrimonio. Cuando hay amor, la sanción supera con creces a las heridas, porque la herida es producida por los esposos pero la sanación es realizada por Dios.

2.- Para sanar físicamente: Este tema solo se puede hablar de él a través de los testimonio y aquí son muchas las parejas que han experimentado esta sanación física al rezar el uno por el otro, particularmente si el que está enfermo pide al cónyuge que le imponga las manos sobre la parte enferma y rece con amor. Testimonio: NN después de la misa de 25 años de casados me pide que rece por ella porque se tienen que operar uno de estos días de un nódulo en el pecho. Mi primera reacción fue decirle que sí, que la tendría muy presente, pero enseguida le dije; es muy importante que tu esposo rece por ti. Unas horas más tarde se acerca NN con su esposo para preguntarme ¿cómo era eso de que el esposo debía rezar por la esposa?

Es muy sencillo, le dije al esposo. Tu puedes hacer una oración por tu esposa, que puede comenzar así: Señor, purifica mis manos y llénalas de tu amor. Después coloca tus manos sobre la parte enferma de tu esposa y sigues hablándole a Dios en nombre de Jesús, y con tus palabras le vas ofreciendo todo lo que vive, siente, sufre tu esposa, cuéntale lo que pasa por tu vida y tu deseo de que tu esposa se sane, pon todo en sus manos de Padre, que sabe y quiere lo mejor para nosotros.

Ejemplo. "Pon Jesús tu mirada de amor y de misericordia en la parte enferma de mi esposa y que tu amor sane lo que está enfermo en ella, devuélvele la alegría y la paz a su corazón" La respuesta por parte de Dios fue maravillosa, NN el día antes de operarse, en el último reconocimiento médico, no tenía nada, las palabras del médico fueron: Ud. señora es un fracaso para la ciencia médica, ha desaparecido todo el tumor de su pecho y no encuentro explicación científica para saber que ha ocurrido.

NN, su esposo y yo, sí sabíamos lo que había pasado, esa sanación El Señor la hizo por la oración de su esposo.

3.- Para sanar las heridas de nuestra caja negra: Nuestra Caja Negra ha registrado todo lo vivido desde nuestra concepción, estas heridas recibidas han podido dejar huellas imborrables que es necesario sanar, para hacer feliz nuestra vida y hacer feliz la vida de los demás.

Aquí es bueno manifestar al cónyuge aquello que uno lleva como carga y pedirle que le ayude a sanar, rezando juntos esa situación. Si hay amor y confianza en la pareja, es bueno poder manifestarle lo que siente, lo que vive y aquellos traumas que uno padece como consecuencia de agresiones recibidas, sobre todo en la infancia. Es muy común que uno sane estas situaciones nocivas, cuando la oración es hecha con amor y sinceridad en la pareja.

A los Padres:

Dios necesitó de ellos para que tu nacieras, y les encomendó tu crecimiento, ahora El siempre los escuchará cuando le pidan el bien y la paz para ti. Ellos necesitan saber que pueden hacer siempre mucho por sus hijos en esta tarea de sanación del corazón, de sanación de heridas recibidas en la infancia.

Ellos mismos han podido causar esas heridas en ti, sin querer. El día que ellos puedan rezar sobre ti, colocando sus manos sobre tus hombros, sobre tu cabeza, sobre la parte enferma de tu cuerpo y lo puedan hacer con amor hacia ti y hacia Dios, créelo, ese día comienza tu sanación de cualquier herida o trauma que hayas podido heredar o te hayan causado en alguna etapa de tu vida, ellos u otras personas.

Si esta forma de orar fuera común en la familia, muy pronto se notará un fortalecimiento de tu relación con la familia, se evitarán muchas tensiones, agresiones, y se llegará a una gran armonía.

Señalo aquí el caso de los hijos adoptivos, lo primero que hay que decir es que el hijo adoptivo tiene derecho a saber que ha sido adoptado, aquí la oración de los padres adoptivos por sus hijos para que se les sane las heridas que puedan traer en su caja negra adquiere una importancia especial y produce un crecimiento singular, aunque al comienzo suponga un verdadero parto llegar a hablar de esas cosas. Si tu eres adoptado, no dudes en pedir a tus padres esa oración por ti

A personas de la comunidad que tienen el don de intercesión:

En toda comunidad cristiana siempre hay algunas personas que experimentan una inclinación especial a rezar por los demás.

Siempre están dispuestas a hacerlo. Es muy común en los grupos de oración, donde hay personas que interceden por los otros. No es necesario que les expliques tu historia, ni los detalles de tus heridas. Basta que les pidas que recen para que el Señor te sane de problemas, de cosas de tu infancia.

No temas molestarlas con tu pedido, las personas de profunda oración, sienten la necesidad de ofrecer ese servicio y reciben con mucho gozo cuando ven que la persona por la que rezan está mejor. Ellas descubren muy pronto la acción de Dios en tu vida. No temas acercarte y pedir ayuda

Otras formas de Oración

El Catecismo de la Iglesia Católica, es muy amplio en el tema de la oración. Ocupa la 4° y última parte del catecismo desde los n°. 2558 al 2865. En cada uno está el poder tener en sus manos un material sumamente rico.

Aquí señalo las 5 formas más comunes:

TIPO DE ORACION
UBICACION
Bendición y adoración
Petición
Intercesión
Acción de gracias
Alabanza
Recomiendo esta última forma de oración como la más pura y perfecta, para la sanación